Te extraño,
No como se extraña a lo que siempre se ve,
y un dia desaparece tardandose en volver
o quiza para nuca regresar;
tampoco como se extraña a lo que esta junto o pegado,
que un dia se extirpa, se arranca o desaparece,
que ni con mil grapas o hilos se unira nuevamente.
No es un extrañar tipico,
Como el de la esposa al esposo que se va de viaje,
o el de la madre a los hijos que se marchan de su lado,
tampoco como el de la novia que añora al novio perdido
ni mucho menos como el del hombre que ve a la mujer de su vida
camino al altar donde la espera otro que no es el;
no para nada da es tipico esta forma de extrañar.
Te extraño.
Como se extraña a quien nunca se ve pero que siempre se siente,
como se extraña a lo que nunca estuvo junto o pegado a ti pero
que siempre fue parte de ti, sin serlo.
Mi extrañar no es nada tipico,
Es como la luna extraña al sol que nunca se encuentra,
como la noche al dia que siempre ahuyenta,
o como el otoño a la primavera que son tan contrarios y similares
pero siempre separados por sus hermanos mayores;
como los sentimientos extrañan a los pensamientos;
porque cuando piensas no sientes y cuando sientes no piensas.
Te extraño;
Como extraña la mujer a un esposo que nunca tuvo y que siempre soño
Como la mujer esteril a los hijos que nunca tendra,
Como la novia añora al novio que nunca fue suyo,
Como aquel hombre que ve a esa mujer que nunca fue ni sera suya,
entregar su vida a ese hombre que no es ni sera el.
Te extraño, pero para nada es un extrañar comun y corriente,
te extraño aun cuando nunca estoy contigo, pero siempre estas dentro de mi
aun cuando nunca te veo, y al cerrar mis ojos apareces en mis sueños.
Te extraño, porque cuando te pienso, te siento, cuando te siento, te necesito,
cuando te necesito, te extraño, y cuando descubro que extrañarte no es nada tipico,
Es porque Te Amo
olvida recordando
18.5.09
Te extraño
23.4.09
1.3.09
Luna de mis noches, mi luna
Puedo hablarte cuando nadie escucha. Me escuchas aun sin poder escucharme , no necesito gritarte aun estando lejos de ti porque se que oirás mis palabras; las conoces aun antes de pronunciarlas; las adivinas al sentirme, cuando volteo a mirarte.
Iluminas mis noches mas oscuras con tu presencia. En el momento en que mis pesadillas aparecen, tu las conjuras alejándolas de mi. Entonces solo quedan mis sueños de ti.
Siempre apareces con esa luz tan tuya, tan de ti, que nadie mas posee. Estas ahí aun cuando no te veo brillando en mi cielo, entre nubes de algodón o en plenitud en esa bóveda oscura que te guarda celosamente.
Luna de mis noches, ilumina esta oscuridad, acompáñame.
Luna de mis noches no te veo, tengo miedo, pero se que estas ahí.
Luna de mis noches mírame, abrázame, no me dejes sin ti.
Luna de mis noches, eres tu para mí.
2.2.09
Chilena
Me gusta verla solamente verla, aunque solo sea en una foto o detrás de una cámara. Su rostro ilumina las noches en mis días.
Tu mirada pensativa en la que no puedo adivinar lo que piensas, la forma en que muerdes tus labios, tu voz que casi no habla.
Amiga tanto tiempo sabiendo de ti sin conocerte ahora que comienzo a conocer de ti, me pregunto porque paso tanto tiempo para que nos conociéramos.
Ahora quiero saber mas de ti, quiero verte mas, platicar mas, escucharte mas aunque casi no hables, verte sonreír mas porque tu sonrisa es linda y me ha hecho sonreír.
Chilena solo quiero decirte que eres especial, eres linda, eres y seras una excelente amiga, déjame conocerte mas, déjame ver mas como muerdes tus labios, dejame mas ver tu mirada pensativa, déjame verte sonreír cada vez mas.
31.1.09
Inocencia
Blanca, esbelta, su cabello rubio; no son mis ideales de la mujer perfecta pero algo en ella hacia que fuera diferente a todo y todos.
Su atuendo era poco común entre todo lo que se podía ver en la calle, clásico, anticuado, modesto y opaco; sin embargo todo esto hacia mas exquisito contemplarla.
No pude mas tenia que verla de cerca y cruce la calle me atravesé a los autos para encontrarla y observarla de frente.
Con la excusa de comprar lo que vendía me acerque a ella, la tuve de frente, me sonrió, le sonreí; compre lo que vendía me dio las gracias y se alejo.
Cuando la tuve frente a mi comprendí lo que la hacia especial, no era su color de piel, ni su cabello, tampoco su figura y mucho menos su atuendo.
Lo que vi en ella fue una mirada de pureza, llena de una inocencia tan palpable que el solo observar su mirada hacia que todo dejara de existir, en su andar despedía una luz que nadie mas tiene solo ella.
27.1.09
Amanecer despertando
No sabía de donde provenían pero lo imaginaba, nadie mas en todo el edificio tenia esa tan singular forma de sollozar y siendo el espacio tan reducido entre uno y otro departamento conocía ya muy bien los sonidos que emitían cada uno de mis vecinos; en especial el de ella mi vecina de al lado.
Mi vecina era una joven normal, bonita, simpatica, demasiado agradable para ser de donde era; aunque en realidad no la conocía muy bien ya que nuestras pláticas eran limitadas por nuestra poca coincidencia de horarios.
Recuerdo cuando llegó al edificio; lo primero que me impresiono de ella era su mirada sin tener unos enormes y expresivos ojos pude notar en sus ojos un aire de melancolía que impregnaba todo mi ambiente, clavarme en ese par de ojos suyos me transportaba a los adentros mas profundos de mi ser.
Siempre la idealicé como un ser intocable, inalcanzable, del cual me placía recibir unas cuantas miradas, unas cuantas palabras sin pretender mas, sin desear mas.
Como escritor frustrado profundicé en lo que sentía por ella tanto y por tanto tiempo o tan poco que sin darme cuenta ya no escribía de nada mas que no fuera ella. Ella en mis escritos de en la mañana, en los de la tarde y en los del anochecer.
Sabía sin saber al leerme que escribía para ella, después cuando supo era como si no supiera sabiendo que era ella la fuente de todos esos escritos que rayaban en el amor mas desbordado de un adolescente.
Lo curioso es que nunca podía recordar su nombre, sabía que su nombre no era común, porque su familia había llegado desde muy lejos al país a establecerse en un pueblo cercano a mi ciudad, y después la habían enviado a estudiar acá.
Como no recordaba su nombre porque no podía hacerlo o quizá porque no quería hacerlo siempre le inventaba los nombres mas curiosos que pudiera encontrar, algunos sin sentido otros que rayaban en lo absurdo.
Su nombre era el de todas y el de ninguna, escribía palabras al aire con un rostro pero sin una imagen, sin un nombre pero con una esencia con una presencia que sabía de donde provenía sin saberlo.
Ahora la escuchaba sollozar, quizá había pasado una mala noche o quizá le habrían dado alguna mala noticia, no lo sabía, no tenia la mas minima idea de que le ocurría por alguna razón sin saber que era ella sabía que lo era, lo podía sentir como la sentía todo el tiempo sin sentirla.
Amanecía apenas y yo la escuchaba al despertar solo a ella solo sus sollozos. Amanecía en su despertar.
16.12.08
Dia 2
Todo el día intente recordar mi rutina de cada día paso por paso; ya era tan natural para mi que no recordaba los lugares por los cuales pasaba ni la hora exacta en la cual estaba en cada lugar cada día.
Me desesperaba por no recordarlo, por no saber donde la había visto; deseaba verla; era algo loco querer ver a alguien que ni siquiera me había visto pero algo dentro de mí me motivaba.
Entre en razón y deje de intentar recordar, era un tontería debía olvidar cualquier plan que hubiera anticipado a su encuentro, porque por lo visto no la encontraría de nuevo pues ya ni su rostro recordaba.
Caminando por la calle me preguntaba como me había obsesionado tanto una idea tan estúpida; nunca había sido bueno entablando conversaciones con extraños mucho menos si la persona extraña era una mujer que a mi parecer había salido del mas profundo y hermoso de mis sueños.
Mirando al suelo como siempre en los días en los que el viento frió golpeaba mi cara, tropecé con alguien que por supuesto tampoco estaba mirando hacia el frente ya que no se dio cuenta que un imbécil no tenia su mirada donde debería. Levante mi rostro y observe con quien había tropezado; definitivamente había salido del mas maravilloso sueño que algún vez tuve con quien choque; era ella.
Se disculpo por su distracción; yo como adolescente que no sabe que decir y sin mirarla de frente, le dije entre dientes que me disculpara a mi yo había sido el distraído, una risa estúpida se asomo en mi rostro, una sonrisa que destruyo toda mi cordura vi en el suyo.
Sin mas seguí mi camino, casi corriendo como huyendo, mas adelante en mi camino y durante toda la noche antes de dormir; me reclame el porque no inicie una conversación, el porque me acobarde, el porque mi timidez salio a flote; ya ni llorar era bueno había desaprovechado una oportunidad del destino; con ella en la mente volví a dormir preguntándome si el caprichoso destino la pondría en mi camino nuevamente.
Irremediablemente no podía dejar de pensar en ella.
